Predicador desde los 7 años. 21 hijos, 84 nietos y 17 biznietos.
Es fácil entenderme si digo que este hombre tiene un corazón y una alma que rebosan amor y eso se nota, aparte de por su descendencia, por su voz al interpretar canciones de soul.
Cuando hablamos de Solomon Burke, probablemente nos viene a la cabeza la canción que Rolling Stones y The Blues Brothers versionaron para demostrar su admiración a uno de los mayores interpretes de Soul que ha visto nacer Filadelfia. Estoy hablando del tema “Everybody Needs Somebody To Love” que escribió y grabó el reverendo en 1964 (ver link a pie de página). Pero no es de esta etapa de Burke de la que quiero hablar.
En el año 2002, Solomon Burke resucitó su carrera lanzando un álbum que es una auténtica maravilla de principio a fin, “Don’t Give Up On Me” . Me atrevo a decir “maravilla” porque me respaldan algunos de los mejores artistas mundiales de la música moderna. Solomon Burke es de los pocos que puede decir que Bob Dylan, Brian Wilson, Van Morrison, Elvis Costello y Tom Waits, entre otros, han compuesto canciones exclusivamente para ser interpretadas por él. Pues bien, esto es lo que ha sucedido con el álbum que nos traemos entre manos. Así cuenta Burke su experiencia durante el proceso de grabación de “Don’t Give Up On Me”.
“Llegué al estudio sin haber escuchado nada, así que, de repente y de forma inesperada, me encontré con un conjunto de canciones increíbles. Era cómo volver a sentir algo que no experimentaba desde hacía mucho: entrar en un estudio y tener por delante los mejores condicionantes para realizar un disco excelente. Lo grabamos en tan sólo cuatro días y fue como grabarlo hace cincuenta años. Muchas de las canciones las hicimos en una toma, otras en dos, pero no más, ese fue el máximo de veces que grabamos una canción. Recuperamos el mismo espíritu de años atrás, de captarlo todo, casi en vivo”.
Coinciden con él muchas personas cuando habla de un disco excelente porque estas grabaciones le llevaron a ganar un Grammy en 2002 como mejor disco de blues.
Lo más curioso de el rey del Rock & Soul (como le calificaron en los 60) es que ha conseguido llegar a lo más alto sin grabar nunca en la Motown, de donde salieron sus compañeros Otis Redding, Sam Cooke y tantos otros. Grabar en la Motown parecía un paso casi obligatorio en la trayectoria de cualquier músico negro norteamericano que quisiera llegar al mainstream colando algún single en el Top 20 Hit. No quería dejar su Filadelfia natal para ir a Detroit, donde tendría que mudarse si hubiese fichado para el gran sello. Según él, era una ciudad demasiado fría, cosmopolita y peligrosa para su familia y eso es un precio demasiado alto a pagar. Además, afirma Burke, “la Motown consiguió tener un sonido propio y, lógicamente, me tendría que haber adaptado a sus condiciones”.
Con 68 años de vida y una treintena de álbumes publicados se pueden explicar mil anécdotas de Solomon Burke, por ejemplo que compartió escenario con un celoso James Brown o que, durante la grabación de la película “The Blues Brothers” en la que se homenajea a los grandes del R&B como Aretha Franklin o Ray Charles, usan una canción de Burke como tema principal de la película pero, no tan sólo no lo mencionan, sino que ni tan siquiera sale en los créditos porque según aseguró el productor, “pensaba que el señor Burke había fallecido”. Pero lo cierto es que cuando uno se acomoda en casa y pone en su reproductor cualquier disco, poco importa todo eso. Lo que de verdad importa es cómo llega la música a tus oídos, y realmente “Don’t Give up on me” va directo al corazón.
Si lo escuchas en casa apetece que fuera haga frío, que anochezca para que la ciudad se detenga y poder quedarse suspendido en esa atmósfera de sentimientos viscerales que crea la voz de Burke. Las catorce pequeñas historias que forman este disco os caldearán la casa, la transformarán en hogar y no os cansaréis de escucharlo porque en cada nota sentiréis el peso de los 40 años de carrera musical que lleva este hombre a sus espaldas.
Solomon Burke te engancha de tal forma que no es necesario que cante a los cuatro vientos “Please Don’t give up on me” porque si lo escuchas no lo harás. Nunca le dejarás.
Enlaces de interés:
Solomon Burke – Dont give Up on Me
Rolling Stones y Solomon Burke - Everybody needs somebody to love
Joaquim Torrecillas
Donde acaba la palabra empieza la musica ¿no?
Pues eso, la música empezaria en este disco…
Un saludo Quimi!!