Maria, envuelta en su chaquetón oscuro, recuerda y hablará con sus amigas de los malos tratos sufridos por su marido, ahora ya fallecido y al que de manera extraña sigue añorando. Explicará al terminar su bocadillo, que también tiene unos hijos bien situados, trabajando fuera de España. Con ellos el trato se hace cada vez más difícil. Sabe que nunca la perdonarán por todo lo que soportó y por todo lo que les hizo pasar a ellos al mismo tiempo.